Balance Sector Construcción 2021

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22 diciembre, 2021
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Balance Sector Construcción 2021

El 2021 ha sido un año de sentimientos encontrados en la industria edificadora. A los meses de crecimiento continuo que ha registrado la actividad constructora desde el último trimestre de 2020—con picos de hasta tres dígitos en algunos meses— se suman las sombras de incertidumbre que el nuevo gobierno todavía no disipa, y que no solo merman la confianza de los inversionistas, sino también las proyecciones de crecimiento sectorial para 2022.

Para esta edición de cierre anual, convocamos a los presidentes de cuatro comités generales de CAPECO para que nos respondan una pregunta simple pero significativa: ¿qué ha sido lo bueno, lo malo y lo feo de este año para el sector Construcción? A continuación, sus respuestas y reflexiones finales.


Carlos Miguel Salinas

Presidente del Comité de Promoción y Desarrollo Inmobiliario


Lo Bueno

“Lo bueno es que en plena pandemia y en la incertidumbre que existe, el segmento de vivienda social se ha mantenido en un nivel importante de actividad, porque, pese a todo, hay miles de familias peruanas de ingresos bajos y medios que están dispuestas a ahorrar en una institución financiera para acceder a un crédito que les permita tener una vivienda formal, segura y bien construida, cuya propiedad pueda ser acreditada legalmente y las defienda eventualmente de situaciones adversas en el futuro”.

Lo Malo

“Lo malo es que no se priorice el acceso de las familias a una vivienda formal, culminada, con servicios y bien construida; una vivienda que les abra la puerta a la formalidad y les otorgue oportunidades de superación social. Lo que ocurre es que se les mezquina los recursos para subsidios y créditos, y se les pone trabas para que puedan vivir allí donde estas familias quieran y estén en capacidad de proveerse de una vivienda”.

Lo Feo

“Lo feo es que mientras esto ocurre, se malgaste o no se invierta el dinero de todos los peruanos en generar bienestar y se tolere —o incluso se promueva— el tráfico de tierras que en este último año se ha extendido exponencialmente”.
Tras dejar clara su visión de 2021, Salinas comenta que este año el comité que preside ha abordado diferentes temas como el financiamiento de subsidios y créditos para Mivivienda y Techo Propio para 2021 y 2022, el reglamento de la Ley DUS, la ordenanza 2361 de Lima Metropolitana, la definición de VIS (vivienda de interés social) y el Bono Verde, entre otros.

Para trabajar cada uno de ellos, realizaron coordinaciones permanentes con otros gremios inmobiliarios, con los ministerios de Vivienda y Economía y Finanzas, con el Congreso de la República, los colegios profesionales y otras instituciones. Asimismo, participaron en mesas de trabajo con el Fondo Mivivienda, con las instituciones financieras, Sedapal y Registros Públicos.

“También participamos con el MVCS y otras instituciones representativas de la sociedad civil en una plataforma de diálogo para la reglamentación de la Ley 31313, Ley de Desarrollo Urbano Sostenible”, comenta.
Gracias a ese trabajo, uno de los principales logros de este comité en el año fue conseguir el financiamiento de los subsidios y créditos Mivivienda y Techo Propio, los cuales eran indispensables para la segunda mitad de 2021 y parte de 2022. De hecho, afirma Salinas, este fue uno de los desafíos más grandes que enfrentaron en el año.


Alejandro Garland Stromsdorfer

Presidente del Comité de Proveedores de Bienes y Equipos para la Construcción

Lo Bueno

“En general, 2021 ha sido un año difícil para todos, pero desde la perspectiva de los proveedores no fue tan malo porque hubo un rebote de todo lo que no se construyó en 2020. El año pasado, a raíz de la paralización que tuvimos, hubo empresas que decrecieron 20%, 30%, 35% y hasta 50% respecto de 2019. Sin embargo, este año, debido al efecto rebote, todas las empresas han estado trabajando a full, y hubo algunas que, durante los primeros seis meses, registraron crecimientos superiores al 160% en comparación con el promedio mensual del año pasado”.

Lo Malo

“La crisis política mezclada con la crisis económica y la inflación, que nos ha afectado muchísimo. Como consecuencia de ello, hemos tenido que elevar los precios de los materiales desde 5%, 10% hasta 40% u 80% en el caso del acero. El dólar subió, los contenedores subieron —lo cual afectó a las importaciones—, subió la energía, el gas, subió el petróleo, subió el transporte, subió todo.
Entonces, hubo un desajuste muy grande en los precios de los proveedores, y esto, naturalmente, ha impactado en el resto de la cadena de la construcción, porque nosotros los proveedores estamos al inicio de la cadena”.

Lo Feo

“La pérdida de la confianza que ha generado la crisis política. Hay mucha incertidumbre, el Gobierno no está dando mensajes claros y positivos que generen confianza, sino todo lo contrario, porque recuperar la confianza de los inversionistas toma tiempo. En el largo plazo esto se va a ver afectado. No se nota una reacción del Gobierno, parece que no entienden que este es un tema muy, muy delicado”.

Garland destaca que este año han reactivado el Comité de Sostenibilidad que quedó en stand by por el covid-19.
“Esto es muy importante porque la sostenibilidad implica el uso adecuado de los recursos para que estos queden para generaciones futuras, y CAPECO viene impulsando decididamente este tema”. Agrega que, de igual forma, recientemente han reconformado el Comité de Canteras y Agregados, con el cual generarán acciones para tratar de diferenciar a la minería metálica de la no metálica. De hecho, para 2022, el trabajo con ambos comités relanzados va a ser clave para conseguir los objetivos que tienen trazados.
Eso sí, Garland prefiere no aventurarse a lanzar previsiones para el año que viene: “La incertidumbre va a seguir, así que nos espera un año largo”, comenta.

Ernesto Durand Paredes


Presidente del Comité de Servicios para la Construcción

Lo Bueno

“La resiliencia del sector Construcción y del rubro inmobiliario, que, dadas las situaciones adversas (segunda ola, incertidumbre política), se ha reinventado producto de la innovación y trabajo del empresariado, y de la nobleza de nuestro mercado, donde existe una demanda de vivienda real e insatisfecha en el país. Esto ha hecho que el sector inmobiliario arroje indicadores positivos a pesar de las crisis, cerrando con cifras azules en 2021 y continuando la tendencia para 2022”.

Lo Malo

“Más allá de los factores externos, como la pandemia, lo que ha sido malo es la ineficacia de nuestra clase política —primero— para ponerse de acuerdo en buscar un consenso preelectoral y enviar una propuesta viable de centro-derecha, y luego, en la etapa postelección del presidente Castillo, para buscar alianzas con las cuales hacer frente a la ineficacia del Gobierno. Esto nos está pasando factura este y el próximo año”.

Lo Feo

“Entre mayo y agosto de este año, ya con Pedro Castillo en la segunda vuelta electoral, y luego en los primeros meses de su gobierno, se generó incertidumbre e inestabilidad en el país, lo que devino en una caída de la venta inmobiliaria en todos los segmentos, viéndose afectado el sector en general. El retiro de capitales e inversiones fuera del país, la incertidumbre y, por ende, la falta de consecución de nuevos proyectos programados nos pasará factura el próximo año”.


A modo de reflexión, Durand considera que las lecciones que deja este año al sector son, más que nada, un cambio de chip en cuatro temas esenciales: la nueva normalidad (aprender a convivir con la pandemia), el trabajo remoto (home office), la mayor inversión de las empresas en tecnología e innovación —como plataformas y canales digitales para comunicación y venta— para seguir siendo competitivos y la reorientación de mercados y productos para atender las demandas aún insatisfechas.


En lo que concierne al trabajo realizado durante el año en el comité general que preside, Durand comenta que se propusieron, como parte de sus objetivos al inicio de su gestión: en cuanto a lo gremial y técnico, fomentar la mayor participación de los miembros del comité, mantener y potenciar la representación de CAPECO ante el Ceparne y brindar soporte a la opinión gremial respecto de la normativa del sector; y apoyo al Sistema de Revisores Urbanos, entre otras acciones.


Con respecto a las metas, el directivo comenta que se plantearon: incrementar al 100% el número de miembros del comité —abriéndose a empresas técnicas, de consultoría legal, contable y financieras—; promover la realización de diferentes charlas, seminarios o webinars sobre temas relevancia; y la elaboración, propuesta y aceptación por parte del Directorio de CAPECO de una nueva categoría o rango de cuota para los asociados, logro que implica ampliar la base de miembros de los diferentes comités para hacer más inclusiva y representativa a la Cámara Peruana de la Construcción.

Asimismo, el Comité de Servicios ha participado en reuniones permanentes con los distintos comités, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, los colegios profesionales, municipalidades, Sedapal, entre otras instituciones. “Mención aparte merece nuestra participación en el Ceparne, que coadyuvó a las modificatorias de la normativa del RNE, como la G040, A010 y A020, entre otras; de la misma forma hemos aportado en el diálogo con diferentes instituciones para la reglamentación de la Ley 31313, Ley de Desarrollo Urbano Sostenible”, destaca el empresario.
Para el año que viene, Durand espera que su comité siga promoviendo más charlas y seminarios virtuales, entre ellos la charla sobre la reglamentación especial de habilitación urbana y edificación.

Asimismo, esperan generar mayor cantidad de afiliados para el comité (producto de la recategorización), liderar la representación de CAPECO en el Ceparne, y seguir brindando apoyo al directorio de CAPECO respecto de opiniones sobre normativa ante otras entidades como el MVCS.

Ytalo Valle Pachas


Presidente del Comité de Obras Publicas y Concesiones

Lo Bueno

“La desconfianza permanente y el ruido político ocasionaron la retracción de las inversiones en todos los niveles de los sectores productivos. Nuestro sector no fue ajeno a esta situación. Por esta razón, considero que no existieron aspectos positivos que resaltar”.

Lo Malo

“Nuestro sector experimenta una caída en la inversión pública y privada, denotándose una falta de capacidad de gasto público y riesgo para los inversionistas privados. A pesar de las dificultades presentadas este año el empresariado peruano continúa apostando por el Perú”.

Lo Feo

“Durante 2021 existió mucha incertidumbre y desconfianza sobre las políticas y líneas maestras que podría seguir la nueva gestión gubernamental. Lejos de conservar y unificar líneas de acción en beneficio del país, los actores agudizaron y acentuaron las confrontaciones, lo cual generó mayor polarización”.
Para Valle, una reflexión final sería que el Perú debe contar con una política de Estado que priorice el desarrollo y la ejecución de infraestructura, de modo tal que logre cerrar brechas; esto independientemente del gobierno o tendencia política que asuma el Ejecutivo.

Desde el comité que preside, apunta que este año se han mantenido bastante ocupados planteando la problemática sectorial y proponiendo soluciones a cada uno de estos temas. Entre ellos, destaca la barrera de entrada y bases con términos de referencia restrictivas que no permiten la pluralidad de postores en las licitaciones (especialmente la participación de las empresas constructoras peruanas), la nueva Ley de Contrataciones del Estado, la aplicación de la fórmula polinómica de reajuste de precios en obras y el desequilibrio financiero que originan las líneas de créditos bancarias, la participación de la ingeniería peruana en los proyectos, la penalización de las empresas, la deficiente elaboración de los expedientes técnicos, las desviaciones entre la fase de preinversion e inversión de los proyectos, la responsabilidad de las entidades en la elaboración y aprobación de los expedientes técnicos y proyectos, el control concurrente de los expedientes técnicos, entre otros.

A su criterio, el balance de todo este trabajo ha sido muy positivo, pues se ha logrado fortalecer al comité y a CAPECO:

“Hemos tenido participación plena de sus miembros y hemos logrado que se implementen mesas de trabajo en diversos sectores; esperamos con mucha expectativa ser escuchados por nuestras autoridades y conjuntamente con otros gremios contribuir con el crecimiento del sector y del país”, refiere.

Fuente: Revista CONSTRUCCION E INDUSTRIA (N° 362, Diciembre 2021)

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